Técnica Para Ejercitar el Presente
La búsqueda del bienestar holístico implica tener cierta actitud frente a la existencia. Centrar la atención en nosotros mismos observándonos y dándonos cuenta de cómo estamos “siendo” en el mundo, es clave para hacer ajustes en nuestra relación de intercambio con el entorno. Es decir, las decisiones que tomemos y las acciones que emprendamos dependen del grado de atención y presencia que tengamos con nosotros mismos y con el entorno. De esto depende nuestra felicidad.

La gran invitación es entonces a ejercitar:
Nuestra capacidad de estar en el presente (Aquí y Ahora).
Nuestra atención de lo que ocurre con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea a través de una actitud de presencia.
La responsabilidad. Estando presentes y atentos de las necesidades propias y el entorno no nos queda de otra que tomar decisiones y emprender acciones sanas y responsables.
¿Cómo lograr una actitud de presencia?
Establecer un ritmo de respiración constante. Inspirar por la nariz, exhalar por la boca, buscando un ritmo cómodo y personal.
Hacer conciencia de la respiración, percibiendo el aire que entra por la nariz y sale por la boca.
Sostener estos dos primeros pasos por un minuto.
Con un ritmo constante de respiración vamos a enfocar nuestra atención hacia tres momentos particulares:
Conciencia corporal. Conciencia de la piel hacia adentro; sentimientos, sensaciones, sentir cada parte de nuestro cuerpo mientras respiro.
Conciencia del mundo que nos rodea. Poner nuestra atención en todo lo que nos llega de afuera; ruidos, olores, temperatura, sensaciones a flor de piel etc.
Observación de la mente. Llevamos nuestra atención y conciencia a la producción audiovisual producto de nuestra imaginación y fantasía. Aquí es indispensable observar la mente como quien mira un celular o un televisor. Si observa a distancia; ponemos límites entre nosotros y lo que vemos como quien duda de la veracidad de dicho contenido. No nos enganchamos con lo que vemos; etiquetamos lo que vemos poniéndole nombre y le ubicamos en espacio y tiempo. Ejemplo “lo que veo es del pasado ya que ocurrió, no existe, no lo puedo cambiar y estoy fantaseando con ese pensamiento.” Al observarlo, etiquetarlo y ubicarlo en temporalidad, puedo deshacerme de él y seguir en el presente. Aquí sirve mucho el pensamiento en función del presente. ¿Cómo así? Puedo imaginar que el pensamiento del pasado lo arrugo como quien arruga un papel usado que ya no sirve y lo tiro a la basura; y es aquí donde con una actitud de presencia y atención puedo observar y deshacerme del siguiente pensamiento.
Mantener la atención constante a través de la respiración moviendo mi atención por A, B y C.
Podemos empezar por diez minutos poco a poco y gradualmente podemos ir subiendo la exigencia como quien entrena una disciplina o un deporte.




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