La Salud Mental y las Zonas Perceptuales
Actualizado: 6 oct 2022
Si partimos de la base de que el ser humano tiene la capacidad, y tiende a la autorregulación de sus procesos psicológicos, así como lo hace con el resto de procesos biológicos automatizados como respirar, parpadear etc.; es importante incluir tanto en lo terapéutico, como en lo educativo conocimientos y experiencias con el objetivo promover técnicas para modificar nuestra forma de estar en el mundo.
Buscamos un contacto con el medio, no desde el pensamiento (imaginario), sino desde la toma de conciencia de lo que ocurre en el presente.

Pensar acerca de mi necesidad puede ser un camino diferente al de percibir, sentir, planear, actuar y satisfacer mi necesidad en el presente. Si el pensamiento no está en función del presente, es una pérdida de tiempo y energía.
En una entrada anterior hablamos sobre la importancia de mirarse y diferenciar “lo obvio de lo imaginario” como un acto genuino de mirarse en función de la adaptación buscando “autorregularme psicológicamente” previniendo síntomas y patologías tan comunes hoy en día como lo son la depresión, la ansiedad y las adicciones.
Pero, ¿Qué podemos hacer?
Incorporar a nuestra rutina diaria ejercicios de autobservación y presencia como parte de nuestras costumbres saludables.
Mirarnos por unos minutos en un acto de presencia a través de la respiración y la observación de la mente a distancia, puede hacer la diferencia entre una buena y una mala decisión.
Cada cosa que hacemos, cada movimiento debe tener un propósito, la necesidad predominante, la #1. Para poder seguir con la #2 debo satisfacer la primera. Deben ser atendidas en orden pues pretender atenderlas al tiempo es el origen de la neurosis y la enfermedad mental.
¿Cómo hacerlo? ¿Hacia dónde dirigir nuestra atención entonces?
Antes que nada y como lo he nombrado otras veces, estar en el presente es fundamental y la forma más efectiva es hacerlo a través de la respiración y la conciencia en esta. Pondremos nuestra atención en nuestra necesidad predominante. Es necesario explorar las siguientes tres zonas:
Zona Interna: Sensaciones corporales, emociones, sentimientos, todo de la piel hacia adentro.
Zona Externa: 5 sentidos, toda percepción de piel hacia afuera, percepciones que lleguen del entorno.
Zona Intermedia: Pensamientos, fantasías, recuerdos, prejuicios, deberías, exigencias.
Hay que estar muy atentos a la zona intermedia ya que es una zona inexistente y usualmente puede distorsionar nuestra percepción de las zonas 1 y 2. Si percibimos erróneamente lo que nos llega del medio y lo que sentimos de piel para adentro, tomaremos acciones a satisfacer necesidades inexistentes, producto del imaginario.
Al identificar entonces nuestra necesidad predominante, manteniendo nuestra respiración, observaremos la mente a distancia y observaremos nuestra necesidad la cual vendrá en forma de sensaciones y sentimientos en función de la adaptación. Es ahí donde ocurre el “darme cuenta” de lo que necesito, y es ahí, donde puedo utilizar mi mente para generar un plan y movilizarme en pro de esa necesidad.
El gran error seria permitir que el imaginario (Zona 3) interfiera en mi percepción, en consecuencia mi sentir estaría alejado de la realidad. Al tener una necesidad falsa, mis acciones serán una pérdida de energía y tiempo produciendo malestar.
¿Puedes identificar usualmente en que zona perceptual te mantienes? ¿Pasas mucho tiempo en la zona 3 como quien ve su celular todo el día? ¿Sueles poner atención a tus sensaciones corporales y a lo que te llega de afuera?




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